Texas Instruments rompe una racha de 16 años: ¿Por qué el 'cerebro' de tu microondas vuelve a ser la estrella del mercado?
Por primera vez desde 2008, Texas Instruments prevé un salto en sus ingresos que desafía las tendencias estacionales. Mientras el gigante de los chips anuncia el fin de la crisis de inventarios, los inversores apuestan a que los componentes esenciales de coches y electrodomésticos vuelven a estar en alta demanda.
El fin de una sequía de 16 años
Imagínate que, durante casi dos décadas, después de los gastos de Navidad y Reyes, tu cuenta bancaria sufriera un bajón previsible cada enero. Te acabarías acostumbrando, ¿verdad? Pues para Texas Instruments (TI), la famosa 'cuesta de enero' ha sido una certeza matemática durante 16 años seguidos. Sin embargo, el gigante de los semiconductores acaba de soltar un bombazo: esperan que el primer trimestre de 2024 supere los resultados del cuarto trimestre de 2023.
En el mundo de la tecnología, esto es lo más parecido a ver nieve en el desierto de Atacama o en la Costa del Sol. Históricamente, los ingresos de TI caen entre un 5% y un 10% a principios de año, cuando los fabricantes de electrónica frenan la producción tras la campaña navideña. En cambio, TI pronostica ingresos de entre 3.400 y 3.700 millones de dólares (unos 3.100 - 3.400 millones de euros), sugiriendo que la tan esperada recuperación del sector no es un mito: está llegando antes de lo previsto.
¿Qué ha pasado realmente?
Texas Instruments no fabrica los chips de moda que dan vida a la Inteligencia Artificial; ellos producen los chips 'analógicos' que hacen el trabajo sucio en el mundo real. Piensa en el sensor que avisa que la puerta de un SEAT o un Volkswagen está abierta, o el componente que gestiona la energía en una lavadora Balay o Mabe.
Durante los últimos dos años, TI ha estado en horas bajas. ¿La razón? Durante la pandemia, las empresas entraron en pánico y acumularon chips como si fuera papel higiénico. Cuando el mundo reabrió, se dieron cuenta de que tenían los almacenes llenos de silicio y dejaron de hacer pedidos. Esta 'corrección de inventario' provocó que los ingresos de TI cayeran durante siete trimestres consecutivos.
Sin embargo, la marea está cambiando. La empresa informó que, aunque los sectores industrial y automotriz —clave en España y México— todavía están algo perezosos, el resto del mercado está despertando. Las acciones de TI subieron casi un 4% tras la noticia, ya que los inversores ven que el final del túnel ya está en el espejo retrovisor.
Puntos clave
- Rompiendo el maleficio: Es la primera vez desde 2008 que TI espera que los ingresos del primer trimestre crezcan secuencialmente respecto al cuarto.
- Rango de ingresos: Proyectan ventas de entre $3.4B y $3.7B, superando potencialmente los $3.67B que los analistas esperaban con nerviosismo.
- Adiós al stock acumulado: La compañía sugiere que los clientes finalmente han agotado sus reservas del 'pánico' y están listos para volver a comprar.
- Rentabilidad sólida: Pese al bache, TI logró beneficios de 1,20 dólares por acción, demostrando que saben navegar incluso con el viento en contra.
Por qué es importante
A Texas Instruments se le suele llamar el 'canario en la mina' de la economía global. Como sus chips están en todo —desde aparatos médicos hasta aviones de combate—, sus ventas nos dicen mucho más sobre la salud de la industria mundial que Apple o Nvidia.
Como señaló Haviv Ilan, presidente y CEO de TI: "Nuestros resultados reflejan la fortaleza de nuestro modelo de negocio... y el valor de nuestra diversa cartera de productos y clientes". Cuando TI dice que las cosas mejoran, es una señal de que el sector manufacturero general está superando su 'resaca' post-pandemia.
Para los inversores, esto marca un cambio de la euforia exclusiva por la IA hacia una recuperación más amplia. Mientras todos miraban al sol (Nvidia), TI nos recordó que los chips analógicos son los que realmente mantienen las luces encendidas en nuestras casas y fábricas.
Conclusión
Texas Instruments acaba de romper una racha negativa de 16 años contra la estacionalidad, señalando que el exceso de chips en el mundo por fin se ha terminado y que la electrónica 'aburrida' que usamos a diario vuelve a estar en modo crecimiento.